Esto sabéis, mis amados hermanos. Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira.
Santiago 1:19

La manera de comunicarte con tu cónyuge refleja la condición de tu
corazón. Si estás enojado por tus expectativas insatisfechas o por las
palabras hirientes de tu cónyuge, en general, responderás con dureza. Sin
embargo, aquí es donde el amor se toma tiempo para escuchar con
paciencia y demostrar consideración, aunque la otra persona no lo
merezca. Hace falta una verdadera determinación, pero allí es donde el
amor debe transformarse en tu motivación.
Pocos escuchamos con paciencia, y a ninguno le surge en forma natural. Sin embargo, los hombres y las mujeres sabios considerarán esto como el ingrediente esencial para su relación matrimonial.
Es un buen punto de partida donde comenzar a demostrar el amor
verdadero. Puede parecerse más a un proceso, pero es una resolución que
vale la pena tomar. Considéralo como un maratón, no una carrera corta a
máxima velocidad. Puedes darle un nuevo tono a tu comunicación si te
comprometes a escuchar con paciencia. No interrumpas. No hables encima del otro. Asegúrate de que haya dicho todo lo que quería decir antes de responderle. Y cuando lo hagas, deja que el amor te guíe.

EL DESAFÍO DE ESTA SEMANA
Decide demostrar paciencia al no decirle nada negativo a tu cónyuge. Es mejor contenerte que decir algo que lamentarás.