Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor remuneración por su
trabajo. […] si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán.
Eclesiastés 4:9, 12

El matrimonio no es tan sencillo como uno más uno. Al ser un diseño
creado por Dios, que refleja su naturaleza ilimitada, la unión de los
esposos produce mucho más que la suma de sus partes. No sólo añadimos
a la vida del otro; multiplicamos la eficacia mutua.
Una persona que salta en una pierna no puede llegar rápido muy lejos.
Sin embargo, dos piernas que se unen pueden correr: te hacen más veloz y
te llevan más lejos. Dos alas no sólo equilibran; permiten que la otra
vuele. Lo que genera el impulso compartido aumenta de manera
exponencial lo que se logra. Cuando los cónyuges actúan juntos, ofrecen
una defensa sólida para sus familias contra la influencia de una cultura
impía.
Asimismo, los cónyuges que oran juntos forman un lazo espiritual, ya
que Dios los une en un propósito en común (Mateo 18:19-20). Al unirse en
su nombre y concordar en oración, la intercesión pasa a otro nivel y la
unión de uno más uno triunfa.

EL DESAFÍO DE ESTA SEMANA
Busca un proyecto familiar que requiera atención y dedíquense juntos a desarrollarlo.
Hagan lo que puedan para operar como equipo de principio a fin. Propónganse alentarse
mutuamente mientras lo hacen.