Crees que las prioridades son para gente aburrida? Pues bien, espero poder convencerte de lo contrario. 

Para empezar, considera nada más tres prioridades y mira qué sucede. 
🔻Dios: ¿qué libro de la Biblia te gustaría leer o estudiar mejor? 
🔻Familia: ¿qué servicio específico ofrecerás a tu esposo, a tus hijos, a tus familiares, a tus amigos? 
🔻Tú misma: ¿qué aspecto de tu vida necesita atención, corrección y transformación? Planea hacer cambios hoy, por pequeños que parezcan.

 Filipenses 3:12-13 tiene una declaración que puede motivarte: “sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante”. 

¡Te esperan grandes días, amiga mía!

💜💛Dios, tus prioridades me llenan de gozo, sueños y dirección.
¿Qué puede ser más emocionante? Tus esperanzas para mí son más profundas que el mar y más altas que las estrellas.
Permíteme experimentar la aventura de vivir, hoy y mañana, tu voluntad perfecta para mí.💜💛