🦋Tengo un excelente consejo que recibí de una mujer que me guió cuando yo era una esposa y madre joven. Ella dijo: “Elizabeth, todo lo que haces, y lo que no haces, es una enseñanza”. 

💐Durante años he aplicado esta verdad a la oración y he visto cómo se ha cumplido en mi familia la sabiduría que encierra.
 
🦋Cuando tú oras, enseñas a tus hijos a orar. Cuando oras con ellos en el teléfono, en la puerta, cuando los acuestas, les enseñas a orar. ¿Y cuando no oras? Les enseñas que la oración no es importante. Permíteles ver y oír tu pasión por Dios. Y a cada oportunidad, invítales a contar sus peticiones por otros, o sus preocupaciones. 

💐Pronto considerarán que acudir a Dios es la primera respuesta ante las situaciones de la vida, las diversas necesidades y las celebraciones.

🦋💐Dios, da a mis hijos ojos para verme orar. Dales oídos para oír mis alabanzas y peticiones. Dales un corazón que se deleite en el don de la oración. Dales el anhelo de buscarte y la certeza de que siempre estarás disponible para ellos.