Hay muchas cosas que podemos hacer por nuestros hijos, ¡y enseñar la Palabra de Dios encabeza la lista! Si amas a Dios y eres madre, busca 
tiempo en tu ocupada agenda para enseñar la Palabra de Dios a tus hijos.
 
Es algo que tendrá valor para su salvación presente y en la eternidad. 
Ruth Graham dijo de la maternidad: “Es el trabajo más hermoso y satisfactorio del mundo, no superado por ningún otro oficio, ni siquiera el de predicar”. Luego añadió: “¡Tal vez sea predicar!”. ¿Puedes ver cómo tu papel 
de madre incluye impartir las verdades bíblicas a tus hijos en toda ocasión?
 
Dedica tiempo y esfuerzo para presentar sistemáticamente el amor y la verdad de Dios a los corazones de tus hijos. ¡Nunca es demasiado temprano, ni demasiado tarde, para empezar!
 
🌼🍂🌼Padre, dame el deseo vehemente de enseñar tu Palabra a mis hijos, de inculcarles tu verdad y sabiduría. Dame el anhelo de comunicar un mensaje de fe que acerque sus corazones a ti.