¿Dónde se ha ido toda mi energía? ¿Qué pasa? Estas son preguntas importantes que debes plantearte y responder. Si examinas tu vida y tus
decisiones acerca de tu salud, tal vez descubras por qué estás tan cansada. ¿A qué hora te acostaste? ¿En qué actividades estás involucrada? ¿Tienes niños pequeños? ¿Adolescentes? ¿Trabajas? ¿Sirves en tu iglesia? Creo que puedes ver claramente lo que sucede. Algo o alguien tiene que afectarse. Y será tu cuerpo si no haces ajustes.

La Biblia dice que Jesús dedicó tiempo para apartarse y descansar. Si quieres ser la madre conforme al corazón de Dios entusiasta y llena de energía, busca maneras de cuidar de ti física, emocional y espiritualmente.

Dios, dame el discernimiento para ver qué hábitos debo cambiar y cómo puedo recuperar la energía y el entusiasmo en mi vida y en mi andar de fe. Quiero ser saludable, íntegra, estar lista y dispuesta para cada paso de mi propósito en ti.