Creo en la oración. Es solo que me resulta muy difícil”. La oración no esalgo tan intimidante como pensamos. Pero como todo lo que vale la pena, requiere esfuerzo. Hay mucho que lograr, y la oración es una fuente de ayuda. 

Santiago 5:16 nos recuerda que “la oración del justo es poderosa y eficaz”. Sigamos las pisadas de tantos héroes de la Biblia. Cuando Salomón oró, Dios lo convirtió en el hombre más sabio del mundo. Elías oró y Dios envió lluvia y fuego. Daniel oró y Dios cerró la boca de los leones. 

Anímate. ¡La oración fervorosa de una mujer, esposa y madre justa es poderosa y eficaz! Que Efesios 6:18 sea tu meta: “Oren en el espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración”.
 
🛐Señor, creo en la eficacia de la oración. Agradezco que me escuchas cuando presento mis necesidades, sueños y alabanzas. Ahora mismo me consagro a practicar la oración con una convicción renovada.