Empiece el día con una actitud de agradecimiento.  
  
Salmo 92:1-2
"Bueno es alabarte, Oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, Oh Altísimo; anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad cada noche".

Una de las primeras señales de rechazar a Dios es olvidar agradecerle por lo que nos da.
Está en la Biblia, Romanos 1:21
"Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido".

Dé gracias a Dios en cada situación.
Está en la Biblia,
1 Tesalonicenses 5:18
"Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús".

Al dar gracias a Dios, no olvide de dónde vienen nuestras bendiciones.
Está en la Biblia, Salmo 103:2
"Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios".