Quizás te imaginaste una historia como la de Romeo y Julieta, o cualquier otra historia, y no te culpo pues el título nos lleva a diferentes conclusiones... sin embargo hoy quiero hablarte de una historia de un Padre y su hija, que desde muy pequeña pudo experimentar el amor mas real que pudo existir, en medio de situaciones angustiosas jamás se sintió sola y aún si el mundo le diera la espalda saber que su Padre estaba a su lado era suficiente, creció sin imaginar que lo que su Padre permitiera en su vida aunque pareciera hacerla débil la hacia mas fuerte.Un día ese Padre amoroso le dijo: "nunca te dejaré y nunca te desamparare, siempre te sustentare con la diestra de mi justicia" y hasta el día de hoy El ha cumplido su palabra, meditar en lo que su Padre dice es una delicia, no fue fácil para ella confiar así, pero cada etapa de su vida podía ver las manos de su Padre tomando las de ella y guiándola a lugares de delicados pastos.Ese Padre es Dios y esa hija soy yo y si se lo permites podrás contar tu propia historia de amor.