Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Y límpiame de mi pecado.
Y mi pecado está siempre delante de mí.
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
Y en pecado me concibió mi madre.
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
Y se recrearán los huesos que has abatido.
Y borra todas mis maldades.
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
Y espíritu noble me sustente.
Y los pecadores se convertirán a ti.
Cantará mi lengua tu justicia.
Y publicará mi boca tu alabanza.
No quieres holocausto.
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Edifica los muros de Jerusalén.
el holocausto u ofrenda del todo quemada;
Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.
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