Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.
Ten misericordia de mí, y respóndeme.
Tu rostro buscaré, oh Jehová;
No apartes con ira a tu siervo;
Mi ayuda has sido.
No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
Con todo, Jehová me recogerá.
Y guíame por senda de rectitud
A causa de mis enemigos.
Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
En la tierra de los vivientes.
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.
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