Dios te bendiga mis queridas Dulcinea, en esta ocasión quiero compartir algo que me a llamado mucho la atención, cuando viene un nuevo año siempre nos proponemos alcanzar diferentes metas, poder graduarme en este año, alcanzar un mejor puesto de trabajo, nos proponemos a alcanzar el primer lugar en los estudios, en lo espiritual a conquistar una nación, conquistar grandes cosas, pero yo en este nuevo año me propongo a conquistarme a mí misma.

Cuantas como yo se proponen en este nuevo año a vencer sus miedos, a derribar esos gigantes internos que tratan de intimidarte, a atrevernos más y amedrentarnos menos,  yo me propongo conquistarme a mi misma.

Muchas de las razones por la cual nos mantenemos en el mismo lugar es porque luchamos con nosotras mismas, y la mente es el blanco de ataque, si leemos Romanos 12:2 nos vamos a dar cuenta que renovando nuestra mente es que habrá una transformación porque al cambiar nuestra manera de pensar cambiará nuestra manera de vivir.

Por lo que entiendo con esto, que cambiando como pienso cambiaré como vivo, pero eso solo lo puedo con la ayuda y el poder del Espiritu Santo, y todas sabemos esto pero muchas veces no lo aplicamos, porque nos cuesta pagar el precio, debe haber disposición.

Cuando Caleb ya de edad avanzada sabia lo que Dios le habia dado, pero el tenia que poseerlo, y que lo detenía ya no era el mismo que tenía 40 años, ya se notaban las arrugas y se veian las canas, pero el dijo ese monte es mio y para conquistarlo el tubo que conquistarse asi mismo.

y lo hizo enfrentando sus imposibilidades, enfrentando la critica, o que le dijeran no puedes porque eres ya viejo, sin embargo el tenia el terreno preparado, la confianza de que Dios que le prometió le daría las fuerzas para lograrlo, aunque el tuvo que dar el paso y pagar el precio, pelear por ese monte y sacar esos gigantes que alli estaban.

Si quieres sacar esos gigantes y alcanzar lo que Dios te a prometido, tienes primero que convencerte de que lo lograrás porque el que lo prometio es fiel y quienes somos nosotras para contradecirlo, conquistarme a mi misma es vencer al yo.